Familia compuesta por un trabajador indefinido de 49 años, con más de 28 años de antigüedad, y su esposa, trabajadora autónoma de 46 años. En conjunto, afrontaban una carga financiera mensual de 1.874,72 €, derivada de una hipoteca y cinco préstamos personales. Esta situación comenzaba a afectar su capacidad de ahorro y planificación familiar. Para mejorar su estabilidad económica, decidieron optar por una hipoteca de reunificación a 26 años, que les permitió agrupar todas sus deudas en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo más largo para devolverlo. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 985,14 €, lo que representa un ahorro de 889,58 € al mes. Esta reducción ha supuesto un gran alivio para la familia, permitiéndoles reorganizar su economía y vivir con mayor tranquilidad financiera.
