Funcionaria de 59 años y su marido, trabajador autónomo de 60 años. Ambos afrontaban una carga financiera mensual de 4.258,57 €, derivada de cinco préstamos personales y cuatro tarjetas de crédito. Esta elevada cuota suponía una presión constante sobre su economía, dificultando la estabilidad financiera y la planificación de su futuro. Para aliviar esta situación, decidieron reunificar todas sus deudas mediante una hipoteca sobre su vivienda libre de cargas a 15 años, lo que les permitió consolidar sus obligaciones en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo adecuado para su devolución. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 1.105,73 €, lo que representa un ahorro de 3.152,84 € al mes. Esta reducción ha supuesto un gran alivio para la familia, permitiéndoles recuperar el control de sus finanzas y afrontar sus gastos con mayor tranquilidad.
