La familia compuesta por un trabajador indefinido de 53 años con más de 15 años de antigüedad y su esposa, trabajadora indefinida de 54 años con más de 14 años en su puesto. Ambos afrontaban una carga financiera mensual de 1.207,91 €, derivada de tres préstamos personales, un anticipo de empresa y una tarjeta de crédito. Esta situación generaba una presión constante sobre su economía, dificultando la estabilidad financiera y la planificación familiar. Para aliviar esta carga, decidieron reunificar todas sus deudas mediante una hipoteca sobre su vivienda libre de cargas a 21 años, lo que les permitió consolidar sus obligaciones en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo más largo para su devolución. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 384,70 €, lo que representa un ahorro de 823,21 € al mes. Esta reducción ha supuesto un importante alivio económico, permitiéndoles recuperar estabilidad financiera y afrontar sus gastos con mayor tranquilidad.
