F.G.
La familia compuesta por una trabajadora indefinida de 58 años con 9 años de antigüedad y su marido, autónomo de 58 años. Ambos afrontaban una carga financiera mensual de 3.005,13 €, derivada de una hipoteca, cinco préstamos personales, una línea de crédito y una tarjeta de crédito. Esta situación suponía una presión considerable sobre sus ingresos, dificultando la estabilidad económica y la planificación familiar. Para mejorar su situación, decidieron reunificar todas sus deudas mediante una hipoteca a 8 años, lo que les permitió consolidar sus obligaciones en un único préstamo con una cuota mensual más baja y un plazo ajustado para su devolución. Con la nueva hipoteca, su cuota mensual se redujo a 1.207,22 €, lo que representa un ahorro de 1.797,91 € al mes. Esta reducción ha supuesto un alivio importante, permitiéndoles recuperar el control de sus finanzas y afrontar sus gastos con mayor tranquilidad.
